JUEVES | 22 de Junio de 2017
19.10.2016 |
LUEGO DE UN PERÍODO MARCADO POR LA INCERTIDUMBRE

Kantar Worldpanel presentó el estudio Consumer Insight del primer semestre de 2016 en el que muestra las tendencias en el comportamiento del consumidor y los hogares frente a temas como el gasto, el ahorro y el crédito.

  • Los hogares reducen las visitas al punto de venta y el número de unidades que adquieren.

Kantar Worldpanel presentó el estudio Consumer Insight, correspondiente al primer semestre de 2016, en el cual se revelan tendencias en el comportamiento del consumidor y los hogares frente a temas como el gasto, el ahorro y el crédito.
De acuerdo con el informe, los colombianos actuaron sobre todo con prudencia frente a diversos factores que afectan a la economía nacional.
Las personas se ven optimistas frente a su propio futuro, aunque no sucede lo mismo con el del país. De hecho, mientras el 57% de la población ve con buenos ojos sus perspectivas personales, el 27,4% las ve igual y sólo el 14,8% las ve peor. En cuanto a país, el 54,7% de los encuestados creen que el año entrante estará peor, el 30,6% igual y el 14,8% peor.
Andrés Simon, country manager de Kantar Worldpanel, expresó que el primer semestre estuvo marcado por la incertidumbre generada por amenazas como la sequía causada por el Fenómeno del Niño, la consecuente posibilidad de un racionamiento energético y el desarrollo de un paro camionero sin precedentes que se extendió más de un mes por todo el país y hasta finales del semestre. “La población ha actuado con cautela frente a las variables existentes y por esta razón, los hogares han buscado ahorrar y conservar algo para el futuro”, afirmó.
Debido a lo expuesto, el 85% de los hogares encuestados considera que el país está viviendo una crisis económica.
En ese contexto, los hogares redujeron las visitas al punto de venta en un 6% y el número de artículos adquiridos en un 3%, mientras que gastan un 10% más por cada producto. De acuerdo con el estudio, el precio promedio por unidad comprada subió el 7%.
 “Conforme sube la inflación y la relación entre dólar y peso se dilata, los hogares prefieren hacer menos visitas a los puntos de venta con el ánimo de reducir los gastos”, comentó Simon. Esto explica que las compras se hayan vuelto menos frecuentes y más estructuradas, y se enfoquen en la reposición y el almacenamiento.
Los productos de consumo masivo tuvieron un aumento del 6% en su valor en general. De ellos, los alimentos fueron los que más subieron, con 10%, seguidos por los de aseo personal y del hogar con 5% respectivamente, y las bebidas con 4%, mientras que los productos para el cuidado personal tuvieron un descenso de 5%.
El desembolso promedio por toda la línea de productos de consumo rápido fue de 1.542.824 de pesos, con un crecimiento de 3%. Los alimentos, por su parte subieron un 8% y llegaron a 568.409 pesos. En general, los valores en unidades totales bajaron un 3% para el grupo general y descendió un 10% para los productos de cuidado personal; seguida por la de alimentos con un 6%; 4% para aseo personal, 3% para aseo del hogar, mientras que las bebidas estuvieron por encima del promedio con un 2%.

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